No dónde está el camión: cuánto cuesta el camión.
Unidades, kilómetros, cargas de combustible y mantenimiento preventivo. Lo que sale al final es el costo por kilómetro de cada unidad, con el combustible, el taller y el seguro dentro — calculado sobre dos números que se defienden en vez de aceptarse: los kilómetros y los litros.
- No es rastreo satelital: no hay GPS conectado ni posición cada treinta segundos.
- No es facturación: el costo por kilómetro es para decidir, no para cobrárselo a nadie.
- No es un taller: una orden aquí es qué se le hizo a la unidad, cuándo, a qué kilometraje y cuánto costó.
Distribuidora del Valle
Panel de control · Septiembre
Costo de operación por unidad
- Costo por kilómetro
- $6.25/km
- −4.1 % vs agosto
- Rendimiento
- 10.5km/L
- U-09 sin dato
- Kilómetros del período
- 11 517km
- 62 lecturas de odómetro
- Servicios por vencer
- 3unidades
- La más próxima, U-04 en 380 km
- $41 380
- Combustible
- $12 600
- Taller
- $18 000
- Fijo
- Última lectura
- 84 120 km
- Capturado
- 8 412 km
- Rechazada
- un dedo de menos
Un GPS dice dónde está la unidad. Esto dice cuánto cuesta, y por qué el número es cierto.
El costo por kilómetro sale de dividir pesos entre kilómetros, y los dos se teclean a mano. Estas cuatro reglas son las que hacen que ese número siga diciendo la verdad a los dos años — y las impone la base de datos, no la disciplina de nadie.
El kilometraje es un libro, no una casilla
Cada lectura es un renglón con su fecha, de dónde salió y quién la puso, y el odómetro sólo sube: una lectura menor que la última la rechaza la base con los dos números a la vista. Corregir existe y no borra nada — deja la vieja anulada, la nueva apuntando a ella y el motivo escrito. De esa columna cuelga el mantenimiento, el rendimiento y el costo del período: un número que se puede sobrescribir en silencio no sostiene ninguna de las tres cosas.
Quien teclea el kilometraje no lo corrige
El conductor es el único que ve el tablero y es el único que puede registrarlo: pedirle el número a la oficina es garantizar que nadie lo registre. Pero decidir que lo asentado estaba mal mueve el servicio programado, el rendimiento del tramo y el costo por kilómetro de todo el mes, y eso lo hace quien responde por los números. Quien puede equivocarse tecleando no debería poder borrar la evidencia de que se equivocó.
Un rendimiento falso es peor que ninguno
El rendimiento se calcula de tanque lleno a tanque lleno o no se calcula. Una carga parcial no dice cuánto cabía en el tanque, así que se guarda —es dinero que salió— y no produce número: la pantalla escribe «sin dato» con la razón en una línea. Con el rendimiento de un camión se decide cambiarlo por otro, y para esa decisión un número inventado es peor que un hueco.
Una ruta sin traza sigue siendo una ruta
Optimizar es un botón con su permiso, no un efecto de guardar: cuesta una llamada a un servicio de ruteo con límite de uso. Y cuando ese servicio no contesta, la ruta existe igual, con sus paradas en el orden en que se pusieron — se imprime, se asigna y se cierra. Lo único que falta es la línea del mapa, y eso se dice en una frase. Abrir una ruta guardada nunca vuelve a llamar a nadie.
Del alta de la unidad al costo por kilómetro
Da de alta la unidad
Placa, número económico, tipo de combustible, capacidad del tanque y costo fijo mensual — el seguro, la tenencia, lo que se paga aunque no se mueva. Y su primera lectura de odómetro, que abre el libro.
El conductor registra
Kilometraje y cargas de combustible, desde la calle, con el ticket en la mano. Cada carga dice si fue tanque lleno o no; cada lectura entra al libro o la base la rechaza con los dos números.
Programa el servicio
Cada cuántos kilómetros o cada cuántos días. Cuánto falta se calcula contra el libro, y un barrido diario manda a la oficina un solo correo con todo lo que está por vencer en la flotilla.
Lee el costo por kilómetro
Combustible, taller y costo fijo del período, entre los kilómetros que de verdad recorrió cada unidad. Es el número con el que se decide qué unidad cambiar, y por eso nadie lo puede maquillar.
Lo que ya viene resuelto
Unidades y conductores
Cada vehículo con su placa, VIN, tanque y costo fijo; cada conductor con su licencia y su vencimiento. La licencia es dato personal: darla de alta es de administración, no del despacho.
Odómetro como libro
Cada lectura con su fecha, su fuente y quién la puso. Sólo sube; corregir anula sin borrar y exige motivo y permiso. La copia en la unidad la escribe la función, y nada más.
Combustible y rendimiento
Litros, importe y si fue tanque lleno. El rendimiento va de lleno a lleno con las parciales de en medio sumadas, y cuando no hay tramo la pantalla dice «sin dato» en vez de inventar.
Mantenimiento preventivo y correctivo
Planes por kilómetros o por días, y órdenes con el taller, las refacciones y la mano de obra por separado. Lo vencido se marca una sola vez y llega a la oficina en un correo al día.
Rutas con sus paradas y su traza
Un recorrido con vehículo, conductor y día. Optimizar el orden es un botón con permiso; la distancia calculada y la que marcó el odómetro se guardan las dos, porque la diferencia es el dato.
Geocercas que avisan, no impiden
Zonas por círculo o polígono. Una entrada o una salida reportada queda asentada y emite un aviso; ninguna bloquea nada, porque el conductor está en la calle y el sistema no.
La oficina entra aquí. El conductor, desde su unidad.
Crea tu flotilla con su moneda y su margen de aviso de servicio, da de alta las unidades e invita a tu equipo por correo. El dueño con dos camionetas puede todo solo; en una flotilla con despacho, cada quien tiene lo suyo.
- Una cuenta por persona; el mismo correo sirve en todos los productos del sitio.
- Tus unidades viven en tu espacio, protegidas por políticas de fila: nadie más las ve.
- El conductor registra; corregir el odómetro y ver el costo por kilómetro es de quien dirige.
Esto es todo el código que escribes
El token lo emite tu backend con tu llave secreta y dura quince minutos. Cuando caduca, el módulo avisa con un evento; tu página pide otro y la carga a medio capturar sigue donde estaba. Lo que se embebe es lo que se usa en la calle: registrar kilometraje y combustible, y ver en qué va cada unidad.
<script src="https://nexusnorth.dev/embed/v1/nexus-flotillas.js" defer></script>
<nexus-flotillas
tenant-id="tu-tenant"
auth-token="token-efimero-de-tu-backend"
workspace-id="tu-flotilla"
role="cashier"
currency="MXN"
warn-km="500"
warn-days="14"
style="--nexus-primary: #c2410c; --nexus-radius: 0.75rem"
></nexus-flotillas>
<script>
document.querySelector("nexus-flotillas")
.addEventListener("token-expired", renovarToken);
</script>- Sin `role` se asume conductor: el botón de corregir el odómetro no se enciende en el sitio de otro.
- Sin cookies de terceros: el token viaja en memoria, no en el navegador.
- Aislado en Shadow DOM: tus estilos no lo tocan y los suyos no te tocan.
- Sin mapa interactivo ni dependencias: la traza de una ruta es un mosaico estático que cuesta cero.
- Renovar el token no remonta nada: el formulario a medio llenar se queda donde estaba.
Lo que suelen preguntar antes de entrar
¿No es lo mismo que el módulo de reparto?
No. El reparto responde «¿llegó el pedido?» y su unidad es la orden; esto responde «¿cuánto me cuesta el camión?» y su unidad es el vehículo. Un negocio puede tener los dos: uno dice qué se lleva y el otro con qué y cuánto costó llevarlo. Aquí no hay clientes, ni pedidos, ni saldos: hay placas, litros y kilómetros.
¿Rastrea las unidades en tiempo real?
No, y es deliberado. No hay GPS conectado ni posición cada treinta segundos. Lo que hay es el cruce de geocerca que alguien reporta —una app de conductor, un integrador, un webhook— y que aquí queda asentado. La telemetría es otro producto con otro costo de infraestructura, y esto es la parte que da el valor sin pagar nada de eso.
¿Qué pasa si el conductor teclea mal el kilometraje?
Si teclea de menos, la base lo rechaza en el acto con los dos números a la vista. Si teclea de más y pasa, la corrige quien tiene el permiso: la lectura mala queda anulada sin borrarse, la buena apunta a ella y el motivo se escribe. Se emite un aviso para que corregir nunca sea silencioso.
¿Por qué el rendimiento de una unidad dice «sin dato»?
Porque entre la carga anterior y ésta no hubo dos tanques llenos. Una carga parcial no dice cuánto cabía en el tanque, así que cuenta en el costo pero no produce rendimiento. La primera carga de tanque lleno de una unidad tampoco: no hay tramo del que hablar. El dato aparece con el siguiente tanque lleno.
¿Y si el servicio de ruteo no contesta?
La ruta existe igual, con sus paradas en el orden en que se pusieron, y se puede imprimir, asignar y cerrar. Lo único que falta es la traza del mapa, y la pantalla lo dice en una línea. La geometría que ya estaba guardada nunca se pisa con un fallo, y abrir una ruta no vuelve a llamar a nadie.
¿Una geocerca puede impedir que la unidad salga de zona?
No. Una geocerca avisa: asienta la entrada o la salida y emite un evento para que la oficina se entere. Un bloqueo convertiría un desvío legítimo —un cierre vial, un cliente que cambió de dirección, una gasolinera— en una llamada a la oficina, y el conductor está en la calle y el sistema no.
¿Qué no trae todavía?
Telemetría de verdad, llantas por posición y eje, casetas y peajes, y optimización con ventanas de tiempo. Cada una está anotada con su razón: son otro producto, lo pide otra escala de flotilla, o el dato bueno sale de un sistema que aquí no hay. Nada de eso obliga a cambiar el esquema que ya existe.
¿Sabes cuánto te cuesta cada unidad?
Cuéntanos cómo llevas hoy tu flotilla y te decimos si este módulo encaja — o si lo tuyo necesita otra cosa.
Hablemos