Tablero propio · módulo embebible

Un embudo con historia y un pronóstico que nadie puede inflar.

Contactos, empresas y oportunidades que avanzan por etapas. Cada movimiento deja escrito quién lo hizo y cuánto tardó, la probabilidad vive en la etapa y no en la tarjeta, y una pérdida se explica con motivo de lista y con palabras. Cada vendedor ve su cartera; la dirección, el embudo entero.

CRM es lo de antes de la venta; Cotizaciones es lo de después. Aquí hay una relación con su historia; allá, un documento con folio y un total congelado. Son productos aparte, y una oportunidad puede apuntar a la cotización que salió de ella.

Qué lo hace distinto

Agencia Norte

Embudo

Nuevo negocio · 3T · MXN

En vivo

Abierto por etapa

$750,000

Descubrimiento

2 · $200,000

Propuesta

1 · $250,000

Negociación

1 · $300,000

  • Distribuidora Ríos

    Negociación · 80 % · LM

    $300,000

  • Hotel Mirador

    Propuesta · 50 % · AR

    $250,000

  • Clínica Andrade

    Descubrimiento · 20 % · AR

    $120,000

  • Grupo Lerma

    Descubrimiento · 20 % · LM

    $80,000

Ponderado

$405,000

Ganado en el 3T

$1,180,000

Distribuidora Ríos · Propuesta → Negociación

Luis M. · ayer 16:40 · 9 días en propuesta

Lo que una hoja de cálculo no hace

Cuatro decisiones para que el embudo siga sirviendo cuando lleve dos años lleno

Un CRM es fácil el primer mes. Lo difícil es que al segundo año el pronóstico todavía signifique algo, que las pérdidas enseñen y que nadie pueda reescribir quién vendió qué. Estas cuatro reglas las cumple la base de datos aunque nadie las recuerde.

La etapa no se cambia con un update

Mover una oportunidad pasa por una función que, en la misma transacción, escribe quién la movió y cuántos segundos pasó en la etapa anterior. La historia se escribe sola, así que el tablero puede decirte que los tratos se atoran doce días en propuesta. Un trigger rechaza el atajo, incluso el nuestro.

Una pérdida se explica dos veces

Cerrar como perdida exige el motivo de la lista —precio, tiempos, competencia, sin presupuesto— y además el escrito. Sólo la lista no distingue entre «pedían 30 % de descuento» y «no entendieron qué incluía»; sólo el texto libre no se puede sumar. Ganar no pide motivo, y esa asimetría es a propósito.

Cada vendedor ve su cartera

Y eso se corta en la base, no en la pantalla: la política compara el dueño del trato contra quien pregunta. La libreta de empresas y contactos sí la ven todos —esconderla sólo consigue que dos personas llamen al mismo director el mismo martes—. Lo que se esconde es el dinero.

La probabilidad vive en la etapa

No en la oportunidad, para que nadie la suba a mano el último día del trimestre. El único modo de levantar el pronóstico es mover el trato, y mover deja rastro con nombre y fecha. El optimismo sigue siendo posible; ahora es auditable.

Cómo funciona

De un nombre en una servilleta a un trato cerrado

01

Levantas la libreta

Empresas con su giro y su dueño de cuenta; contactos con o sin empresa. La mitad de lo que entra es un correo de una feria, y no te obliga a inventar una empresa fantasma para guardarlo.

02

Abres la oportunidad

Cuenta, importe estimado, moneda, embudo y fecha prevista de cierre. Entra en la primera etapa y desde ese segundo ya cuenta en el pronóstico con la probabilidad de esa etapa.

03

La mueves y la trabajas

Llamadas, correos, reuniones y tareas con su próxima acción. Arrastras la tarjeta cuando avanza —o retrocede, que también es información— y el libro anota quién, cuándo y cuánto duró.

04

La cierras con motivo

Ganada, y sale del pronóstico para entrar en lo cerrado. Perdida, y dices por qué, de la lista y con palabras. Reabrirla es de dirección, para que nadie borre su propia métrica.

Qué trae

Lo que ya viene resuelto

Libreta compartida

Empresas y contactos los ve todo el equipo, con dueño de cuenta y contactos sueltos permitidos. Nadie da de alta la misma empresa dos veces con el nombre escrito distinto.

Varios embudos por espacio

Nuevo negocio y renovaciones no se mueven igual. Cada embudo trae sus etapas ordenadas, cada una con su probabilidad, y dos terminales: ganada y perdida.

Próxima acción con recordatorio

Cada actividad lleva la fecha de la siguiente. Un barrido diario manda un correo por persona con sus vencidas —uno, no quince—, para que se lea.

Pronóstico que cuadra

Ponderado sobre lo abierto, redondeado a centavos en cada paso, y tasa de conversión sobre lo cerrado. Sin fecha de cierre, el trato cuenta en el total y no en el trimestre.

Cinco papeles, no tres

Dueño, dirección de ventas, vendedor, prospectador y sólo lectura. El prospectador levanta la lista y no crea tratos; el lector ve el embudo entero y no toca nada.

Cuando alguien se va

Una operación reparte su cartera viva —tratos, cuentas, contactos y tareas— a otra persona, en una transacción. Las cerradas se quedan con quien las cerró: el histórico no se reescribe.

Entrar

Tu embudo, con tu equipo, en cinco minutos

Una cuenta por persona: el mismo correo que usas en los demás productos del sitio sirve aquí. El espacio se crea solo con el embudo por omisión y sus etapas; después invitas a tu equipo por correo y decides quién ve qué.

Integrarlo

El mismo tablero, dentro de tu producto

El token lo emite tu backend con tu llave secreta y dura quince minutos. Cuando caduca, el módulo avisa con un evento; tu página pide otro y la oportunidad a medio capturar sigue donde estaba.

<script src="https://nexusnorth.dev/embed/v1/nexus-crm.js" defer></script>

<nexus-crm
  tenant-id="tu-tenant"
  auth-token="token-efimero-de-tu-backend"
  workspace-id="tu-espacio"
  currency="MXN"
  stale-days="21"
  style="--nexus-primary: #4f46e5; --nexus-radius: 0.75rem"
></nexus-crm>

<script>
  document.querySelector("nexus-crm")
    .addEventListener("token-expired", renovarToken);
</script>
  • La cartera de cada vendedor se corta en la base: una ruta nueva en tu backend no puede filtrar lo ajeno.
  • Sin cookies de terceros: el token viaja en memoria, no en el navegador.
  • Aislado en Shadow DOM: tus estilos no lo tocan y los suyos no te tocan.
  • Cada cierre emite un evento —ganada, perdida, cambio de etapa— que tu sistema puede escuchar.
Preguntas

Lo que suelen preguntar antes de entrar

¿Esto no es lo mismo que Cotizaciones?

No. CRM es la relación antes de la venta: contactos, empresas, oportunidades que avanzan y un pronóstico que cambia. Cotizaciones es el documento de después: partidas, impuestos, folio y un total congelado que el cliente acepta por enlace. Ninguno lee las tablas del otro; una oportunidad puede apuntar a la cotización que salió de ella, y ése es todo el enlace.

¿Puedo subirle la probabilidad a un trato que sé que va a cerrar?

No a mano. La probabilidad es de la etapa, y la única forma de subirla es mover la oportunidad a la siguiente, lo que deja rastro con nombre y fecha. Dos tratos en la misma etapa pesan igual aunque uno sea mejor; la granularidad se compra añadiendo etapas al embudo, que es una decisión de dirección y se toma una vez.

¿Por qué el vendedor no ve las oportunidades de los demás?

Porque cuánto vale cada trato de quién es la información de la que se abusa y la que alguien se lleva al irse a la competencia. La libreta de empresas y contactos sí la ven todos, para que dos personas no trabajen la misma cuenta sin saberlo. La dirección y el asiento de sólo lectura ven el embudo entero.

¿Qué pasa cuando un vendedor deja la empresa?

Primero repartes su cartera viva a otra persona con una sola operación; después le quitas el acceso. Son dos pasos y en ese orden, para que «quitar del equipo» no mueva doscientas oportunidades sin que nadie haya elegido a dónde. Las cerradas se quedan a su nombre: el reporte de quién vendió qué no se reescribe.

¿Puedo reabrir una oportunidad perdida?

Sí, pero es un permiso de dirección, no del vendedor. Si cada quien pudiera reabrir su propia pérdida, desaparecería la única métrica que lo mide. Al reabrir se limpian los motivos y queda en el historial que hubo una pérdida y una reapertura.

¿Dónde viven los datos?

En nuestra instancia por omisión, con aislamiento por espacio impuesto en la base de datos y políticas de fila que cortan la cartera por dueño. Si lo prefieres, pueden vivir en la tuya: el módulo apunta a donde le digas.

¿Tu equipo vende y nadie sabe cuánto va a cerrar?

Abre tu embudo y pruébalo con tu cartera real — o cuéntanos qué estás construyendo y te decimos si el módulo encaja dentro de tu producto.

Hablemos